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Buceo extremo en el Norte de Noruega, un reto bajo las heladas aguas del mar de Barents

Vie, 05/10/2019 - 11:06
Autor: Victor Frankowski - http://artsafari.no
Autor: Victor Frankowski - http://artsafari.no
Una auténtica aventura en las aguas heladas del gélido mar de Barents, con un paisaje quieto, oscuridad, barcos hundidos, luces mágicas y crustáceos de dimensiones extraordinarias.

Estamos en Kirkenes, Noruega, cuyas costas baña el mar de Barents, en la zona fronteriza con Rusia. Aquí, Rusia y Noruega están separadas tan solo por unos 10 km. Hemos volado hasta Oslo y en la capital noruega hemos cogido otro avión para desplazarnos 2.500 kilómetros en línea recta hacia el norte. Así hemos llegado a este rincón del mundo.

Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway


Pero no estamos perdidos, al contrario. En esta zona, hemos encontrado exactamente lo que buscábamos. Y lo hemos encontrado de la mano de Dídac Lee, quien -más allá de permitirnos conocer una experiencia personal, que despierta curiosidad y admiración-, nos permite pasearnos con él por una zona recóndita y mágica, donde el hielo impacta.

Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway


Autodefinición de nuestro protagonista: “Perfil profesional: emprendedor e inversor”.
El Didac que, a partir de aquí, tendremos sobre el hielo y ante las frías aguas del mar de Barents nos cuenta: “Me gustan los deportes de aventura: submarinismo, quad, snowboard, hidrospeed, barranquismo y algunos más. También practico crossfit, de forma más o menos habitual”.

Dídac Lee en Noruega
Dídac Lee.


Nos dice también -y esto nos encanta al inicio de una entrevista y después de charlas previas- que, mientras responde a nuestras preguntas, el recuerdo le provoca una especie de escalofrío y unas cuantas sonrisas.

  • ¿Te gusta compartir estas experiencias, Dídac? ¡Por supuesto! ¡Me encanta! Porque cuando compartes, revives.
  • Dídac, ¿qué es lo que el diving te aporta de diferencial respecto a otros deportes de aventura? “Creo que ser submarinista es lo más próximo que estaré nunca de ser astronauta. La sensación de ingravidez, de paz, el explorar paisajes distintos…”. Dídac dibuja con su expresión unos puntos suspensivos. Parece que se le hace difícil definir más sensaciones. Probablemente, algunas de ellas sean inexplicables o, como mínimo, difíciles de definir.
  • ¿Cuándo empezaste a bucear? “Cuando tenía ocho años pedí que me compraran una máscara para sumergirme. Entonces ya sentía curiosidad por el fondo marino de las calas de la Costa Brava”. Ahora, la media de inmersiones que practica al año es alta. “Todas las que puedo”, apunta y añade: “Pero depende del año. En total, habré hecho unas 150 inmersiones por todo el mundo”.
  • Nivel: ¿medio, experto?, ¿cuándo te inscribes en alguna actividad, ¿cómo te defines? “Yo soy 2 estrelles Fedas, equivalente al Rescue Diver de Padi. Por tanto, sería medio-avanzado. Dicho esto, siempre es bueno ser prudente y, cuando me lo preguntan en un centro de buceo, digo que soy buceador dominguero. ¡Así están más pendientes de mí!”
  • ¿Qué te hace optar por un u otro lugar para sumergirte? “De hecho, muchos factores: flora, fauna, reto ... A mí, me gustan mucho los cenotes y los pecios (barcos hundidos); pero -obviamente-: ¡No siempre se puede hacer!”.
Autor: Anton Kalinin / http://artsafari.no
Autor: Anton Kalinin / http://artsafari.no
 
Autor: C.H / Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: C.H / Visitnorway.com © Innovation Norway


Después de haber mencionado su preferencia por los cenotes, la previsión de respuesta de la pregunta que viene a continuación tiene que ser: reto.

  • ¿Por qué Noruega? “Bucear en un entorno tan frío responde a una voluntad de reto. Yo soy muy friolero y prefiero las aguas cálidas. Por tanto, sí, un reto”.
Dídac Lee en Noruega
Dídac Lee


Revivimos con Dídac Lee, nuestro aventurero.

¿Objetivos de la aventura?: Los suyos -que ahora son los nuestros-. Una experiencia de buceo frío, bajo hielo y entrar en un barco alemán hundido durante la II Guerra Mundial. El resto, dejarse llevar y sorprender por lo que descubra.

Nos espera un relato de reto. Una experiencia única.

Antes de entrar en el agua, nos sumergiremos en zona, paisaje y ambiente
Forma parte del ritual del aventurero: una toma de contacto con el entorno. Kirkenes es casi insólito, relativamente poco visitado; pero de aquellos que se agradece descubrir porque nos damos cuenta de que las posibilidades de actividad son tantas como sus encantos.

Kirkenes

La ciudad y su gente
Kirkenes está en el condado de Finmark, en la península del fiordo de Bøk, que es un brazo del fiordo de Varanger. Altitud: 9m sobre el nivel del mar; ocupa un área de 214 ha; y el número de habitantes es de unos 3.500.

Sus gentes son su primer atractivo, por amabilidad y contraste. La ciudad cuenta con una mezcla de población noruega, sami y rusa. Las distintas etapas históricas que ha vivido Kirkenes han dejado huella de raza, cultura y tradición.

La Historia siempre determina. A veces menos, a veces más. El caso de Kirkenes
Kirkenes creció con el descubrimiento del hierro, a inicios del sXX. La abundancia de este mineral convirtió esta población en punto estratégico bélico ya en la I Guerra Mundial. Pero la etapa que marca definitivamente la historia de Kirkenes es la II Guerra Mundial. Fue línea de frente entre el Tercer Reich y la Unión Soviética por el cercano puerto de Murmansk. Sufrió una devastación casi completa, con 320 ataques aéreos sobre la ciudad. Los alemanes se retiraron en 1944. En 1991 cayó la Unión Soviética. Desde entonces, e igual que en otras zonas del Ártico, a pesar de que ya casi no es rentable, el gobierno noruego subvenciona y mantiene activa la extracción de carbón y hierro. Con ello contribuye a mantener una parte de las 250.000 personas que hoy habitan la zona. El tejido económico actual lo constituye: la minería, el turismo, la pesca, las plataformas petrolíferas del mar de Barents y la actividad portuaria que genera la cercanía con Rusia. 

Autor C.H  Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: C.H / Visitnorway.com © Innovation Norway


El pueblo sami

Autor: C.H / Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: C.H / Visitnorway.com © Innovation Norway


De los 80.000 samis repartidos entre Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, aproximadamente la mitad viven en Noruega. Kirkenes concentra buena parte de esta cifra. Los sami noruegos usan al menos cinco lenguas distintas y dotan al territorio de peculiaridad cultural. Muchos de ellos siguen viviendo en tiendas de piel y pastoreando.

En Noruega hay más de 200.000 renos. Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
En Noruega hay más de 200.000 renos. Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway


Música ancestral, artesanía tradicional y una antiquísima cultura en torno a la crianza de renos y huskies conviven hoy en día con las nuevas tecnologías y un moderno estilo de vida.

Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway


Finmark, el reino de la luz
La región de Finmark, en que se encuentra Kirkenes, es conocida por su impactante luz y la multitud de efectos visuales que crea, algunos tan magníficos como las auroras boreales. La gama de color de la naturaleza define esta zona y crea sensaciones muy singulares. En su cielo, el exotismo de las auroras boreales.

Mitos, leyendas y realidades sobre las auroras boreales
Para empezar, son un mágico acompañante para una aventura muy nórdica como la que estamos relatando. El aspecto casi mágico de las auroras boreales ha generado muchos mitos y leyendas, desde presagio de males como guerras o plagas; o que las generan espíritus de mujeres muertas, viejas brujas o solteras. Para los samis, es un símbolo asociado a sus dioses. Existen músicas samis que, a ritmo de tambor, acompañan el movimiento de la luz boreal. Todo un ritual chamán. Más allá de la mitología y la tradición, una aurora boreal es un fenómeno natural espectacular provocado por una luz natural que aparece de noche en el cielo de las regiones próximas a las zonas polares a causa del impacto de las partículas de viento solar con el campo magnético de la tierra. El resto, “si non é vero, é ben trobatto”.

Júlia Miralles  Aurora Boreal
Auroras Boreales. Autor Júlia Miralles
 
Noruega reflejos helados
Autor: Anton Kalinin / http://artsafari.no


Sobre sus aguas todos tonos de azul y gris, que solo rompe el blanco de la espuma de las olas. Las placas de hielo flotantes actúan de espejo y multiplican el reflejo en el agua. Todos los colores son fríos, como lo es su ambiente; pero, al mismo tiempo, transmiten limpieza y nitidez. El punto cálido lo da el amarillo del sol.

La homogeneidad de tonalidades de este entorno natural la rompen sus habitantes dado color a sus casas: rojo, verde, blanco, amarillo..., con carámbanos de hielo transparente colgando de los aleros de los tejados. Colores vistosos que crean aquello que solemos denominar: un paisaje de postal.

La oscuridad también forma parte de este reino de luz. Bajo las aguas, en plena actividad de buceo, impera el oscuro, el casi negro, lo fantasmagórico, lo extraordinario.

Inmersion en Noruega
Dídac Lee se prepara para la inmersión


Ahora sí, sumerjámonos y descubramos qué hay bajo estas aguas heladas.

La experiencia paso a paso:

Desplazamiento: “Vamos en zodiac, desde el centro de buceo hasta el dive spot. Desde allí, se baja al pecio. Somos solo tres personas: el instructor, el capitán de la zodiac y yo”, dice Dídac Lee y añade: “Estamos solos”.

El paisaje es todo blanco. Nieva. “Te invade una sensación extraña. Voy a hacer una actividad que normalmente hago en verano, pero es el mes de diciembre y estoy en Noruega”.

Observo: “Mucha paz y silencio. Parece una postal navideña”.

Descubro: “Que el traje seco funciona y hace que el frío sea mucho más soportable”.

Desciendo: “Y ahí abajo está todo muy oscuro. Durante el día, hay solo 4-5 horas de luz. Tengo la posibilidad de bucear en un pecio nazi de la II Guerra Mundial, que está hundido a 40m. Me impresiona ver los cangrejos reales, tan grandes y tan majestuosos al mismo tiempo. Veo uno que está entre las burbujas que yo mismo desprendo. Sonrío, claro”. Y, también sonriendo, D. Lee añade:” ¡Pienso que el director de Alien tuvo que haberse inspirado en ellos!”.

Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
Noruega. Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway


No es de extrañar que el cangrejo real le haya impactado. Los cangrejos reales tienen un tamaño medio de 80 cm y pueden llegar a medir 3 metros y a pesar hasta 15 kg.

Crustáceos en Noruega, Dídac Lee
Autor: Anton Kalinin / http://artsafari.no


Entre recuerdo y reflexión: …”El paisaje que descubres es totalmente distinto a todo y tiene un gran encanto. Entrar en el agua nevando es toda una experiencia. Técnicamente, no se si se puede decir que he buceado bajo hielo porque, si bien había partes totalmente heladas, yo he entrado y salido por el mar…”. Para Dídac ha sido la primera experiencia en aguas heladas. “Es una actividad que tiene un grado de peligro a considerar y es importante ir bien acompañado”. Su guía ha sido un exmilitar ruso, buceador profesional.

Material:
El profesional recomienda específicamente equipación adecuada y de calidad: “Yo llevaba un traje seco -imprescindible, claro-, al que me costó un poco adaptarme sobre todo hasta controlar la flotabilidad. Debajo llevaba un traje polar y una camiseta Avade, que se calefacta con una resistencia eléctrica. Además, llevaba una antorcha LumeCube que iba montada en una GoPro7 Black. Antes, me documenté cuidadosamente sobre los peligros potenciales y me aseguré, yo mismo, de que iría bien equipado y con todo el material necesario. Además, me documenté también, y mucho, sobre las características del pecio que iba a ver”.

Sumergido en Noruega, Dídac Lee
Dídac en plena inmersión.


Entro en el agua. Sensaciones:
“Mucho frío en la cara. Pierdo el tacto. Todo está muy, muy oscuro. Tengo la sensación de que entro en un barco fantasma. Siento miedo a lo desconocido. No sabes qué verás, desconoces con qué te encontrarás… Observaba el pecio. Muchas partes tenían un aspecto fantasmal”. Dídac insiste en: “Muy poca luz. Casi no había luz natural”.

Nosotros nos preguntamos qué sensación debía tener este aventurero bajo el agua y con un techo de hielo, pero nos dice:” La verdad es que ni tan solo pensaba en ello. Estaba muy concentrado en flotar bien y ver el entorno.

  • ¿Duración?: “Aproximadamente 35 minutos”
  • ¿Profundidad?: Máxima 40 metros. No era necesario descender más. Se podía - visitar todo el pecio y no quería correr riesgos innecesarios.
  • ¿Valoración?: “Yo iba con cierta tensión, pero, respecto al reto, me sentí muy contento de haber sido capaz de superarlo.

Atractivos especiales: Los pecios
En Kirkenes, los pecios o barcos hundidos abundan, fruto del impacto que la I y la II Guerra Mundial tuvieron en la zona, sobre todo la Segunda.

Sumergidos en Noruega
Pecio (barco hundido)


Los pecios son el recuerdo de grandes guerras
Tras la devastación provocada por las bombas, en Kirkenes, quedaron en pie solo una docena de edificios sobre tierra y algunos pecios -barcos hundidos- bajo el mar, pertenecientes tanto a la flota alemana como a la rusa. Algunos de ellos son los que hoy se pueden “visitar” en las inmersiones.

Dídac vio los pecios. “Los vi, sí, sí. Y los bordeé y entré en los espacios que veía más seguros”. “Seguridad y prudencia versus riesgo innecesario” es algo sobre lo que -como hemos podido percibir- Dídac hace constante hincapié durante el relato. En el caso de los pecios, comenta: “los años de historia y las historias que contiene un pecio imponen mucho. Pero -y vuelve a la seguridad- las circunstancias del buceo no invitaban a hacer demasiados inventos…”.

¿Qué nos llevamos de esta experiencia?
Sabemos lo que D. Lee se lleva: “Como te decía, soy muy friolero y bucear en Kirkenes me ha supuesto un reto personal enorme, pero solo cuando superas tus límites creces. Nunca había imaginado que bucearía en estas condiciones. Me llevé que, en muchas ocasiones, nuestra mente nos pone más fronteras de las que realmente hay. ‘La vida’ está fuera de los límites de la zona de confort”.
Dídac Lee.

Norte de Noruega
Autor Christian Roth Christensen -Visitnorway.com  © Innovation Norway
 

Lo que el buceador necesita ahora es rehacerse. Una buena solución es un té -una buena costumbre de la zona- hervido de la forma más natural. Tenía que ser así, de forma rústica, hecho sobre las llamas del fuego. Intenso.

Autor Terje Rakke Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway
Autor: Terje Rakke/Nordic Life – Visitnorway.com © Innovation Norway

 

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