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Un fin de semana familiar pedaleando por la vía de tren del Val de Zafán

Sáb, 07/14/2018 - 10:51
Un fin de semana familiar pedaleando por la vía de tren de la Val de Zafán
Recorrer en bicicleta los 50 km que discurren entre Arnes y Tortosa atravesando túneles, viaductos, ríos… es una experiencia que os sorprenderá.

El verano aprieta y queremos huir de la playa para una experiencia distinta. No somos grandes aventureros, vamos con niños, no queremos hacer un dispendio innecesario y tenemos sólo un par o tres de días. Ah, sí, me olvidaba: A toda la familia nos gusta montar en bici.

Puede ser que tengamos lo que estáis buscando. De Aragón al mar en bicicleta por una ruta de contrastes, con paisajes sorprendentes, dos Parques Naturales (los Ports y el Delta del Ebro), tierra de vinos, el gran río Ebro, batallas históricas, gastronomía de calidad, montaña y la gente… y la Vía Verde.

La historia de un tren en desuso

El tren del Val de Zafán es un proyecto ferroviario que nunca llegó a ver completamente la luz. Los primeros esfuerzos para construir un ferrocarril que uniera el puerto de San Carlos de la Rápita con la Puebla de Híjar, en Teruel, datan de 1863, atendiendo al interés del gobierno de Aragón por tener puerto de mar para explotar sus productos. 

Su proceso de nacimiento fue largo y penoso, con un continuo inicio oficial de obras que nunca fraguaban. En 1891, la Compañía del Ferrocarril del Val de Zafán inició las obras, pero hubo que esperar al año 1895 para asistir a la inauguración del tramo, de 32 Kms, entre Puebla de Híjar y Alcañiz. Durante décadas los trenes dieron la vuelta en esta estación turolense. La prolongación de la línea hasta Tortosa no se logró hasta 1942. Tuvo que ser la Guerra Civil la triste circunstancia que propició la realización de este tramo, contienda en la que la línea jugó un importante papel logístico durante la Batalla del Ebro. Gran parte de los obreros que ejecutaron la última fase de las obras fueron los propios prisioneros republicanos. Este ferrocarril, conocido en la zona como el "Sarmentero " (ya que atravesaba una tierra de sembrada de viñedos), tuvo una lánguida existencia durante su corta vida: apenas 31 años. En todo este tiempo, no llegó a concluirse el último tramo, entre Tortosa y Sant Carles de la Rápita, a pesar de estar construida toda la explanación. El 19 de Septiembre de 1973, el hundimiento de un túnel entre las estaciones de Pinell de Brai y Prat del Comte sirvió como excusa perfecta para el cierre definitivo.

La Vía Verde ha dado vida al antiguo trazado ferroviario.

El esplendor como vía verde

Hoy, la Vía Verde es una transitada ruta para los amantes de la naturaleza y los paseos, que han encontrado en este trazado una forma apacible de disfrutar del ocio y del extraordinario entorno natural. Todos los tramos tienen su particular encanto, pero para la ocasión, hemos elegido dos tramos dentro de Catalunya y que discurren a través de las comarcas de la Terra Alta y el Baix Ebre.

Nuestros motivos tenemos y los principales son que los 50 kilómetros que separan Arnes-Lledó de Tortosa se pueden recorrer cómodamente en 2 o como máximo 3 días, que son en su totalidad llano-bajada -recuerdo que vamos con niños-, que hay un contraste de paisajes brutal -40 túneles y muchos kilómetros al lado del Ebro-  y que en el punto de destino hay un cómodo servicio de autobús para devolvernos al punto de inicio.

Recorrido Vía Verde Val de Zafán

Ficha técnica:

  • Total de ruta: 49 Km (todos ellos ciclables).
  • Localización: entre Arnes-Lledó y Tortosa.
  • Municipios: Arnes (punto donde la vía entra a Catalunya desde Aragón), Horta de Sant Joan, Bot, Prat del Compte, Pinell de Brai, Benifallet, Xerta, Aldover, Roquetes y Tortosa.
  • Desnivel: 400 m negativos (en bajada).
  • Dificultad: baja. 
  • Usuarios: a pie, a caballo y en bicicleta. 
  • Accessibilidad: apto para minusválidos.
  • Recomendaciones: buen calzado, cantimplora, cámara de repuesto y linterna.
  • Tipos de firme: asfalto.
  • Infraestructura: atraviesa diversos túneles iluminados, acueductos, antiguas estaciones de ferrocarril, áreas de ocio y puentes.
  • Puntos de agua potable: Aldover, Xerta, Bot y la Fontcalda.


Día 1: Arnes - Horta de Sant Joan - Bot- Prat del Compte - Pinell de Brai - Benifallet 

Entramos en el tramo catalán de la Vía Verde de la Val de Zafan y empieza un recorrido totalmente en descenso por uno de los tramos más espectaculares de toda la ruta.

Muchos túneles, las vistas del Parque Natural dels Ports y un juguetón río Canaleta nos acompañan en un perfil que, como lo hacemos iniciando la ruta en dirección Tortosa, siempre es de bajada.

Optamos por dormir la noche anterior en el camping de la Horta de Sant Joan y comenzar a pedalear al día siguiente. A las nueve de la mañana, nos dirigimos a la estación de Arnes-Lledó, dejamos nuestro vehículo estacionado en un aparcamiento adyacente a la vía verde y nos montamos en las bicis listos para nuestra pequeña gran aventura.

Desde la propia estación, en paralelo a la vía, baja un camino hacia un paraje donde se ha acondicionado un espacio recreativo donde, si la temperatura anima, además será posible disfrutar de un baño. Tras la estación recorreremos cinco kilómetros, en los cuales cruzaremos el primer túnel de la ruta. 

En nuestro recorrido encontraremos hasta 40 túneles.

Km 5 - Una amplia curva nos aproxima a los edificios de lo que fue la estación de Horta de Sant Joan. Siguiendo la vía, frente a nosotros, podremos observar la montaña de Santa Bárbara. Más adelante, atravesamos el segundo túnel de la ruta. A la salida del mismo nos enfrentamos al impresionante paisaje de estas tierras: enormes montañas, cubiertas de almendros y pinares. 

Frente a nosotros se levanta la espectacular estampa quebrada de la Muela d'en Canar. Durante los siguientes kilómetros alternan túneles y viaductos casi sin pausa. Entre estos últimos destacan los situados en el Km 8,5, que salva el Barranc del Molí del Cap y el del Km 10 que cruza sobre los pinos que tapan el cauce del Barranc de la Balloca. Sus elegantes arquerías recuerdan a los acueductos romanos, memoria de la capital imperial, Tarraco, que no queda lejos. Aunque la mayoría de los túneles tiene luz, es necesario llevar algún tipo de iluminación ya que algunos de ellos son largos y oscuros.

La vieja estación de Bot.

Km 13 -  La vista de la ermita de Sant Josep nos anuncia la llegada a Bot. Si os habéis quedado sin agua tenéis que rellenar la cantimplora en la fuente del área recreativa del Forat de la Donzella, ya que no encontraremos más agua hasta llegar a la Fontcalda  (Km 19). Y, como aviso, a partir de este punto los teléfonos móviles tienen muy poca cobertura.

Recorriendo la vía, entre trincheras, viaductos y túneles, se pasa bajo la Muela d'en Canar. El último túnel de este tramo antes de llegar al Port del Comte es el más largo de esta ruta, de 739 m en curva. En el kilómetro 17.5, a la salida de esta larga galería, aparecen las ruinas de la estación de Prat de Comte. 

La Fontcalda merece una parada para bañarse en sus pozas naturales.

Km 18,5 - Sale el camino de acceso al Santuario de la Fontcalda que, además de un paraje encantador y lugar para bañarnos en las piscinas naturales. Uno de los espacios más espectaculares de este lugar es el de Els Estrets de Dalt, donde el Canaletes se encaja entre las peñas. Destaca el grandioso viaducto ferroviario que salva el arroyo de la Fontcalda. Este nuevo tramo de vía, hasta la estación de El Pinell de Brai, ha sido aprovechado para el trazado de una ruta de senderismo de la Terra Alta: la PR-C-98. 

Km 20 - Sobre nuevos viaductos y túneles llegaremos al punto donde se ubica el túnel que fue el "culpable" de la clausura del ferrocarril, al producirse un importante hundimiento en su centro. Por ello, se ha aprovechado una pista que, sin apenas pendiente, esquiva el túnel por el exterior. 

En Pinell de Brai finaliza la Vía Verde de la Terra Alta

Km 23,7 - Se llega a los andenes de la estación de Pinell de Brai. El casco urbano de Pinell dista unos 6 kms, por carreteras de montaña. Aquí finaliza la Vía Verde de la Terra Alta, pero no nuestra jornada. 

Y es que, desde este mismo punto, continuamos itinerario hacia Benifallet, siguiendo la Vía Verde del Baix Ebre.

Km 26 - Coincide con el km 23,7. Es posible que esto sorprenda a priori,  pero ahora el kilometraje corresponde al de la Vía Verde Pinell de Brai (km 26) y Tortosa (km 0), por lo tanto los vamos a ir restando, pues es por lo que opta la mayoría de los ciclistas.

En Pinell de Brai, el inicio del viaje estará acompañado de un paisaje de rojizas paredes calcáreas que emergen de un denso pinar carrasco junto con lentiscos, coscojas y romero.

Km 23,3 -  Este tramo, a la vera del barranco entre montañas y pinos, alcanza su cenit en el viaducto de Riberola sobre el encañonado río Canaletes. Con un estético arco central, la fábrica de hormigón posee tal altura que resulta ser un mirador excepcional. Pasando este punto, llegamos a la antigua y ya rehabilitada estación de Benifallet, una parada ideal para relajarse, comer o tomar algo.

La estación de Benifallet ofrece un albergue y un hostal donde hacer noche en plena Vía Verde, así como alquiler de bicis y servicio de transfer. ¡Un lugar especial de la ruta! y en el cual decidimos pasar la noche.

En el pueblo de Benifallet, a 6 kilómetros de la estación, están las estalactitas y estalagmitas de las cuevas de Benifallet. Preferimos descansar y recuperar fuerzas para la mañana siguiente.

La inmensidad del río Ebro nos compaña en la segunda parte del recorrrido.

Día 2: Benifallet - Xerta - Aldover - Roquetes- Tortosa.

Las últimas estivaciones del Macizo dels Ports nos conducen hasta el gran río Ebro que, pasada la estación de Benifallet, será nuestro magnífico compañero de viaje hasta Tortosa. Este es el tramo más humanizado de todo el recorrido conforme nos acercamos a Tortosa, la capital del Baix Ebre, con un perfil casi llano e inapreciable.

Km 20 - A la salida del undécimo túnel por fin nos asomamos al Ebro, el verdadero protagonista de esta a partir de ahora. La Vía Verde discurre entre naranjos y otros frutales. El recorrido continúa por la Vía Verde, un escalón por encima del cauce y su vega y disfrutamos de amplias panorámicas sobre el río.
 
Km 17 - En este punto, la vega desaparece a la salida del “infinito” túnel catorce. La plataforma férrea vuelva a echar mano del taladro y nos regala, otra vez, un rosario de largos túneles interrumpidos por altos balcones colgados a plomo sobre las aguas. Aquí, los esqueletos de los hornos de un par de cementeras, en la otra orilla, complementan la imagen agreste del paisaje.

el azud deEl azud de Xerta, obra de ingeniería árabe que retiene y canaliza las aguas del Ebro
 
Km 15 -
El terreno va cambiando y dejamos los vestigios montañosos de forma definitiva y vemos el azud de Xerta, obra de ingeniería árabe que retiene y canaliza las aguas del Ebro para regar las huertas y arrozales del curso bajo del río. 

Km 13 - Tras dejar atrás el azud, los márgenes del río se abren ampliamente, dando espacio de nuevo a la vega de azahar y a los frutales. Disfrutando de unas amplias panorámicas iniciales, la vía llega a la rehabilitada estación de Xerta. Rodeada por un área de recreo con una refrescante fuente. Llegados a la estación de Xerta, la ruta se desvía de la Vía Verde y pasa por dentro del pueblo. ¡Atención a las indicaciones que hay para no confundirse!!
 
Km 10 -
Nuevamente, sobre el rastro original de ferrocarril, la Vía Verde del Val de Zafán encara una recta con altas trincheras y miradores a la vega del Ebro. Entre las estaciones de Xerta y Aldover, tenemos que cruzar la carretera dos veces por pasos subterráneo.

 Entre las estaciones de Xerta y Aldover, tenemos que cruzar la carretera dos veces por pasos subterráneo.

Km 9 - La ruta se dibuja por primera vez en el seno de la allanada vega, para llegar rodeada de naranjos a Aldover.  El cruce a nivel de la calle Barceloneta es una puerta abierta al avituallamiento y a la playa fluvial del Ebro en tanto que extensa franja de arena enmarcada por un verde sotobosque. A la salida de la trinchera encontraremos la rehabilitada estación de Aldover y su sombreada área de descanso que invita a la relajación y al disfrute del paisaje.
 
Dejando atrás Aldover, en terreno tan llano, el trazado de ferrocarril olvida los contoneos pretéritos y describe largas rectas. La primera recta avanza entre naranjos bien nutridos la segunda aparece constreñida entre el talud rojizo del margen derecho y el río Ebro; y la tercera nos aleja del Ebro nuevamente entre naranjos.
 
Km 6 - Al pie de la Torre d´en Corder, el ferrocarril trazó una larga recta por un paisaje ondulado, variado y abierto, donde se dan cita huertas frutales, casillas y granjas hasta alcanzar el área de descanso del Terrer Roig en Jesús, otro buen lugar para aparcar los coches y acceder a la Vía Verde.

Largas rectas por un paisaje ondulado, variado y abierto, donde se dan cita huertas frutales, casillas y granjas nos acercan a Tortosa.
 
Km 3 -
Poco más adelante la vía alcanzará el Centro de Información del Parque Natural de Els Ports en Roquetes, tras cruzar la carretera que une esta población con el acceso al parque natural. ¡Atención al cruce de la carretera! Desde el Centro de Información nos espera un corto y recto tramo urbano que discurre por la calle Val de Zafán de Roquetes hasta llegar a la rotonda que conserva los restos de un antiguo puente de la vía ferroviaria. 
 
Esta rotonda da acceso al Observatorio del Ebro. Nuevamente atención al cruzar la TV-3421.
 
Km 0 - Al poco de cruzar por primera y última vez el canal derecho del Ebro, naves industriales enmarcan el final de la Vía Verde, ante la estampa del monumental Conjunto Histórico-Artístico de Tortosa. Por delante, los raíles aún sin retirar, se alargan hacia el impresionante viaducto del ferrocarril sobre el Ebro. El puente metálico, pintado de rojo, está habilitado, hecho que permite cruzar el Ebro y llegar al kilómetro 0 u origen del antiguo ferrocarril de Val de Zafán.

Cruzamos el Ebro por el puente metálico, pintado de rojo,  y llegamos al kilómetro 0 u origen del antiguo ferrocarril de Val de Zafán.
 
Llegamos cansados pero satisfechos, han sido 50 kilómetros en dos días. Ahora sólo nos queda dirigirnos a la estación de autobuses de Tortosa, donde un autobús de la compañía Hife (mejor llamar el día anterior) nos llevará de vuelta -a nosotros y bicicletas- hasta el punto de partida en Arnes-Lledó donde tenemos nuestro vehículo.
 


Desde el Kilómetro 0 parte, a través del Camino natural del Ebro (GR-99), un nuevo carril bici compartido con vehículos, que nos llevará a través de Campredó, l’Aldea, y Deltebre, y tras 50 kilómetros de recorrido, hasta la desembocadura del Ebro.

Este tramo lo dejamos para otra ocasión.

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