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11 deportes para surcar el cielo sin necesidad de tener alas

Mié, 09/25/2019 - 12:37
¿Quieres volar como un pájaro? Once deportes para surcar el cielo sin necesidad de tener alas
La modalidad más extrema actualmente para volEl Wingfly o wingsuit, también llamados los "hombres pájaro". (Foto: Red Bull)
La humanidad ha conseguido convertir el sueño de volar en una realidad. Del vuelo de cometas al Wingfly, pasando por el túnel de viento, kitesurf, parapente, sepeed riding, paracaidismo, salto BASE, globo aerostático, vuelo sin motor o parasailing.

Desde que el ser humano tiene conciencia, ha tenido obsesión por volar. Y lo que no le ha dado la naturaleza, las alas, lo ha suplido con ingenio e imaginación. La quimera de volar fue eso, solo una quimera, hasta la irrupción del gran Leonardo Da Vinci, que llevó a cabo un pormenorizado estudio para entender el vuelo de los pájaros, con el fin de aplicarlo a una máquina que sirviese para viajar por el aire.

El polímata florentino del Renacimiento italiano por antonomasia dedujo que era poco probable que los humanos pudieran generar las fuerzas necesarias para volar como un pájara e imaginó una máquina batiendo sus alas. El ornitóptero, su obra maestra, funcionaba de forma semejante al ala delta actual, pero nunca llegó a volar.

El ornitóptero, su obra maestra, funcionaba de forma semejante a la ala delta actual, pero nunca llegó a volar.

Desde 1490 hasta nuestros días, la humanidad ha conseguido convertir el sueño de volar en una realidad y desde finales del siglo XX, volar no es solo sinónimo de transporte aéreo, sino que han aparecido multitud de deportes para acercarse lo más posible a la experiencia de un pájaro.

De menos a más (por dificultad, posibilidades y precio), proponemos once actividades que os permitirán “volar”. Del vuelo de cometas al Wingfly, pasando por el túnel de viento, kitesurf, parapente, ala delta, speed riding, paracaidismo, salto BASE, globo aerostático, vuelo sin motor o parasailing.

Hemos incluido solo deportes en los cuales, aunque sean unos pocos metros, en algunos momentos nuestro cuerpo sube para arriba. O bien se suspende en el aire sin necesidad de estar atado a ningún anclaje sujeto terrestre.

El más sencillo y barato de los diez deportes aéreos que os proponemos es el vuelo de cometas y el más difícil y más costoso el wingfly. Entre uno y otros, hay opciones para todos los bolsillos y gustos si lo que se quiere es volar.


1.- Vuelo de cometas

Quién no ha volado de pequeño o ha visto volar una cometa. Conocida por muchos otros nombres como, el barrilete, pandorga o papalote vuela gracias a la fuerza del viento y a uno o varios hilos que se manejan desde tierra.

Considerado como un juego infantil, en su historia ha sido empleada para múltiples usos. Se realizan competiciones, e incluso ha sido utilizado con fines militares o científicos por la sencillez de su construcción.

Hay múltiples estilos de cometas con cientos de formas, tantas como la imaginación y las posibilidades de quien las diseña. Las que nos sirven para “volar” son las cometas de tracción, con las cuales podremos elevarnos varios metros del suelo y aguantarnos suspendidos en el aire más o menos tiempo en función de nuestra pericia y habilidad. Ideal para iniciarse en los deportes aéreos ya que no entraña peligro y podemos encontrar cometas de tracción a partir de los 30 euros.

Kitesurf en las playas de Sant Pere Pescador (Girona).


2.- Kitesurfing

Lo hemos puesto en segundo lugar porque si bien la inversión inicial puede superar la de otros deportes aéreos, con el tiempo se puede practicar sin necesidad de nadie y sin más costes. En realidad, el Kitesurf, también llamado kiteboard, flysurf o, simplemente kite, es un deporte acuático, ya que se practica sobre el agua, pero también permite buenas dosis de “vuelos”.

Se practica con una gran cometa surcando el cielo conectada mediante unos hilos con una persona que desliza con una tabla sobre el mar y que, como en las cometas de tracción, puede llegar a elevarse muchos metros en el aire. En Lugares de Aventura tenemos un gran reportaje sobre kitesurf. Un curso de kitesurf puede rondar a 20 euros la hora y existen packs de 1 a 5 días (más vale que seas bueno y aprendas rápido si no quieres quedarte sin un duro).

Una de las formas más típicas de parasailing, arrastrado por una barca.

3.- Parasailing

Más que un deporte se trata de una actividad recreativa, también conocida como parascending o parakiting, donde una persona es remolcada detrás de un vehículo mientras está conectada a un ala de dosel especialmente diseñada que se asemeja a un paracaídas, conocido como ala de parasail. ¿Quién no lo ha visto alguna vez estando en la playa? El parasailing se puede probar por poco más de 30 euros.
 


4.- Túnel de viento

Un túnel de viento es una instalación donde gracias a la tecnología más avanzada y a 4 turbinas de alta potencia se genera un flujo continuo de aire vertical regulable. Esto permite a cualquier persona, recrear la sensación de la caída libre.

Los túneles de viento verticales se inventaron para la investigación aerodinámica de ciertos aspectos del vuelo (bombardeo en picado), para mejorar los aviones en condiciones de pérdida y para el entrenamiento de paracaidistas.

En un túnel de viento, el flujo de aire se genera y dirige en sentido vertical y hacia arriba, de manera que cualquier objeto situado en la cámara compensará la gravedad con la velocidad ascendente del flujo de aire, permaneciendo estático en ella. Así pues, la cámara recibe el nombre de “cámara de vuelo”.

Los túneles verticales para simulación de caída libre iniciaron su andadura en Estados Unidos en los años 80 y han ido extendiéndose por el mundo conforme el deporte del paracaidismo requería de más instalaciones para entrenamiento.

En la actualidad hay túneles en casi todos los países de Europa e incluso hay campeonatos del mundo. También se denomina indoor skydiving o bodyflying y toda clase de personas que deseen aprender a volar -a partir de los 4 años pueden hacer una incursión a partir de 50 euros. Practicarlo asiduamente cuesta bastante dinero.

El globo permite sentirse como Willy Fog en la Vuelta al Mundo en 80 días.


5.- Globo aerostático

Un globo aerostático se sirve del principio de los fluidos de Arquímedes para volar, entendiendo el aire como un fluido. Siempre están compuestos por una bolsa que encierra una masa de gas más ligero que el aire y de ahí que se conozcan popularmente como globo. En la parte inferior de esta bolsa puede ir una estructura sólida denominada barquilla.

Como no tienen ningún tipo de propulsor, los globos aerostáticos se "dejan llevar" por las corrientes de aire, aunque hay algunos tipos que pueden controlar su elevación.

Sentirse como Willy Fog en la Vuelta al Mundo en 80 días es una experiencia única y relajante, hecha lo mismo para valientes que para temerosos. Depende del lugar donde lo realices, ya que si se trata de un paraje sin igual puede llegar a ascender hasta 3.000 euros. Los más económicos rondan los 150 euros.

Los planeadores son remolcados para elevarse por aviones con motor hasta una altitud entre 600 y 900 metros.

6.- Vuelo sin motor

El vuelo sin motor es un deporte aéreo que consiste en pilotar un avión sin motor, llamado normalmente planeador, para recorrer distancias y elevarse sin más ayuda que los movimientos de las masas de aire de la atmósfera.

Con el avance tecnológico de hoy, los modelos de dos asientos se están convirtiendo en altamente competitivos. Los vuelos se realizan sobre terrenos que producen corrientes ascendentes de aire, necesarias para ganar o mantener la altitud.

En los comienzos del deporte, los planeadores eran remolcados por un coche o por una máquina que enrollaba un cable a gran velocidad; hoy, normalmente son remolcados para elevarse por aviones con motor hasta una altitud entre 600 y 900 metros sobre el suelo donde los sueltan.

El bautismo del aire (un vuelo de 30 minutos) puede costar a partir de los 75 euros.

Vuelo en parapente, una forma única de sentirse como un pájaro.

7.- Parapente - Ala delta

El deporte del parapente es la forma más sencilla y emocionante de volar y también el aparato volador más ligero que existe, lo que hace que sea uno de los deportes aéreos más accesibles y populares.

Un equipo de vuelo completo ronda los 20 kg., se despega y aterriza con los pies. Existen vuelos en tándem desde 60 euros y un curso básico puede costar unos 300 euros.

Muchos de los que ahora vuelan en parapente y ya tienen una edad, antes lo hicieron en ala delta. Se trata de un planeador dirigible, semirrígido y muy ligero que se maneja fácilmente y donde el aire entra por la parte delantera e infla el interior de las dos telas, superior e inferior. La tela del planeador actúa igual que el ala de un avión, empujando hacia arriba y permitiendo mantener el vuelo.

Es muy parecido al parapente, aunque más engorroso y costoso. También utiliza la fuerza aerodinámica ascendente para mantenerse en el aire. La velocidad es mucho mayor en el ala delta.

8.-Speed Riding
 
El Speed Riding es una actividad del invierno que mezcla de esquí­ fuera pista y de vuelo en parapente. De fácil acceso y muy lúdico, proporciona sensaciones fuertes entre cielo y nieve.

El speed riding nació en 2003 en los Alpes Franceses del encuentro de parapentistas y paracaidistas que bajaron las pistas de esquí­ con las pequeñas velas que se utilizan en paracaidismo.
 

9.- Paracaidismo

Sobra explicar en qué consiste este deporte que hemos visto repetido mil veces en las películas. El salto con paracaídas puede realizarse desde un avión, helicóptero o globo aerostático, con finalidades recreativas o deportivas y surge a raíz del paracaidismo militar. 

El desarrollo de nuevas técnicas de entrenamiento y equipos han contribuido a la seguridad y el disfrute del paracaidismo. Por 200 euros puedes probarlo, luego si se quiere continuar practicando el curso básico cuesta a partir de 700 euros y cada salto alrededor de 65 euros, alquiler del equipo al margen.

Alrededor del paracaidismo han nacido varias y espectaculares modalidades, como la caída libre o el sky surf. La caída libre consiste en descender, sin desplegar el paracaídas, hasta el límite, mientras que en el sky surf, además, saltas con los pies atados a una tabla de surf con la cual te deslizas por el aire antes de abrir el paracaídas.

Salto BASE desde la Torre Sapphire, en Istanbul.

10.- Salto base

Podíamos haber incluido el salto BASE como una de las modalidades del paracaidismo, pero los más puristas quizás se nos hubieran echado encima. Las siglas BASE fueron acuñadas por el cineasta Carl Boenish, que en 1978 filmó los primeros saltos de El Capitán (Parque Nacional de Yosemite, California).

Su nombre proviene de una sigla inglesa, cuyo desglose deviene en las palabras “Building”, “Antenna”, “Span” y “Earth”, que hacen referencia a todos los puntos desde los que puede ejecutarse este deporte: edificios, grúas, puentes y acantilados o cimas terrestres.

En el salto BASE el riesgo es considerable, pero muy calculado y controlado y sus practicantes estudian cada salto antes de realizarlo. El salto BASE ya ha sido aceptado como un deporte aéreo en España y hay varias escuelas donde aprender esta modalidad.

Antes de iniciarse en el salto BASE se necesita dominar suficientemente la caída libre, lo que se puede conseguir habiendo realizado antes de 200 a 250 saltos en caída libre. Sólo entonces podrás hacer un curso, que es tan caro (unos 1.400 euros) como arriesgado.

Existen muchos sitios alrededor del mundo donde practicarlo. Kjerag, en Noruega, es uno de los lugares más altos desde donde se puede saltar, con una altura de unos 600 metros.

Mientras el salto BASE se realiza a partir de los 60 metros hasta los 500 metros de altura aproximadamente, el paracaidismo suele efectuarse muy por encima, en torno a los 4000 metros. Asimismo, el paracaidismo utiliza dos paracaídas (uno de ellos de reserva), mientras que el salto base se realiza con un solo paracaídas, de ahí parte de su gran riesgo.

11.- WIngfly o “hombres pájaro”

Y llegamo al wingfly, wingsuit o hombres pájaro, el más peligroso y más adrenalínico de todos los deportes aéreos y al alcance de pocos mortales, algunos de los cuales, valga le juego de palabras, al final terminan muriendo. 

Es una de las modalidades que más tirón tiene entre los deportes extremo. Es un deporte de alto riesgo que consiste en planear sobre el perfil de una montaña con un traje que incorpora membranas a modo de alas. Es lo más parecido a volar como un pájaro y sus practicantes consiguen realizar un planeo a una velocidad media de 160 kilómetros por hora. 

Expertos de todo el mundo coinciden en que esta nueva modalidad será el futuro en vuelos con paracaídas ya que el que lo práctica percibe un subidón de adrenalina incomparable. Es un deporte de alto riesgo que consiste en planear sobre el perfil de una montaña con un traje que incorpora membranas a modo de alas.

 

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