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Una aventura en busca de los impactantes Gorilas de Ruanda

Mar, 07/02/2019 - 09:42
Una aventura en busca de los imponentes Gorilas de Ruanda
Gorilas en Ruanda, una experiencia impresionante. Autora de la imagen Montserrat Beltrán.
Un viaje a Ruanda para estar muy cerca de los gorilas de montaña del Parque Nacional de los Volcanes en los extraordinarios Montes ruandeses de Virunga.
Montserrat Beltrán rodeada de la gente de Ruanda.
Montserrat Beltrán rodeada de la gente de Ruanda.


Empezamos la ruta. Vamos con Montserrat Beltrán, una viajera incansable a la que descubrir y vivir la sencillez de los países viajados la hace sentir privilegiada. “Pongo en valor lo que tengo”, nos dice. Sus experiencias conllevan aprendizaje y reflexión. Son dos conceptos que se impone como previa para decidir qué quiere conocer y qué quiere vivir y sentir. Decir casi medio mundo viajado es poco para relatar sus rutas. Experiencia vital es el concepto que las une a todas ellas.

 Bienvenidos a Ruanda. Autora: Montserrat Beltrán
Bienvenidos a Ruanda. Autora: Montserrat Beltrán.


Un objetivo claro: conocer de cerca los gorilas de montaña

Estamos cerca de conocer lo que andamos buscando, los gorilas de montaña (Gorilla beringei beringei), que habitan en el Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda, pero “venimos de recorrer escenarios muy distintos y, por tanto, las vivencias acumuladas ya son múltiples”, nos cuenta Montse.

Kigali, capital de Ruanda Autora: Montserrat Beltrán
Kigali, capital de Ruanda. Autora: Montserrat Beltrán.


Pasamos por Kigali, la capital de Ruanda

En Kigali, la capital, la visitante se ha dejado cautivar por su color, lo afable de sus gentes; su arquitectura – desestructurada, inconsistente pero suficiente-; la actividad; el quehacer diario con el ir y venir de gente cargada con frutas y otros víveres dirigiéndose a la estación de autobuses en que todo es bullicio, olor y más color. Atractiva cotidianidad.

Vida y humanidad cercana al territorio de los gorilas
Vida y humanidad cercana al territorio de los gorilas. Autora: Montserrat Beltrán.


Más adelante, ha pasado por las poblaciones aledañas a la entrada del Parque Nacional de los Volcanes. Plantíos agrícolas, sobre todo de papa y pyretum (flor de la familia de los crisantemos utilizada para producir insecticidas, o te); mujeres en el campo, embarazadas o con sus bebés en brazos, que trabajan la tierra. Pura fertilidad e incansable voluntad de evolución y progreso.

Autora: Montserrat Beltrán
Autora: Montserrat Beltrán.


Las mujeres, hospitalarias y amistosas, reciben el paso del visitante y lo agradecen posando para dejarse fotografiar. Saben perfectamente a dónde se dirigen los “msungu” (gente de tez blanca).

Los niños, que merodean junto a sus madres, también quieren salir en una foto, que -aunque es probable que no lleguen a ver nunca- en ese momento, les hace sentir importantes porque para ellos los “msungus” son, como mínimo, “distintos”.

Niños en Ruanda.
Foto Shutterstock.


Avistamos el Parque Nacional de los Volcanes, en los montes Virunga

Desde la distancia, y mientras -de la mano de Montse- nos dirigimos a la zona que habitan los gorilas de montaña de Ruanda, el Parque Nacional de los Volcanes, nos fijamos en el cielo y en el recorte de los montes Virunga, con las formas cónicas que perfilan en ellos los volcanes Muhabura (4.127 m. de altitud) y Gahinga (3.474 m.). “Fijaos qué precioso. Ahí están los gorilas”, nos cuenta Montse. “Ahí vamos”.

Parque Nacional Volcanes. Ruanda. Foto Shutterstock.
Foto Shutterstock.

 

Montes Virunga. Autora: Montserrat Beltrán
Montes Virunga. Autora: Montserrat Beltrán.


Entramos en el Parque

Cuando las poblaciones ya quedan atrás y delante se erige una muralla verde de árboles, matorrales y bambú, es que nos encontramos frente a la entrada al Parque. Es el paso a un territorio que, desde tiempos ancestrales, ha sido compartido por gorilas y seres humanos, el equilibrio entre las necesidades básicas de unos y otros no es nada fácil de mantener.

 Entrando en el Parque Nacional de los Volcanes. Autora: Montserrat Beltrán.
 Entrando en el Parque Nacional de los Volcanes. Autora: Montserrat Beltrán.


Un ranger encabeza el grupo por caminos que, poco a poco, desaparecen para convertirse en un suelo repleto de barro, helechos y ortigas. “Pero no unas ortigas cualquiera”, acota Montse. “Son altísimas. Te llegan hasta la cara. Algo nunca visto, por lo menos yo”.

Nuestra viajera nos cuenta que un ranger le ofrece su mano para ayudarse en el camino. Se agradece muchísimo porque, a medida que la selva se va espesando y aumenta el desnivel sobre el mar, el esfuerzo requerido también se intensifica considerablemente.

Ruanda. Gorilas. Autora: Montserrat Beltrán
Ruanda. Gorilas. Autora: Montserrat Beltrán.
 
Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


Increíble pero cierto

“Estás en plena selva. Llevas unas 2 horas caminando y, de repente, en un claro, con una luz tenue en el verde, te encuentras en medio de la escena buscada: estás entre gorilas. Son unos 10. En el centro, las hembras con sus crías. A unos metros de distancia, retirado, impasible, pero vigilante, está el enorme espalda plateada, el macho alfa”. La familia que conoció Montse es la Umumano. Parece ser que la forma más clara de distinción entre familias son sus fosas nasales, de características muy distintas según la saga.

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


Montse, por un momento, ha detenido su relato. Suspira y prosigue.

¿Cómo definir el enorme impacto?

 “La escena me impactó, me sobrecogió. Sí, eso es, realmente me sobrecogió. Fue algo inmenso: impacto y emoción. Perdí incluso el control de mi expresión. Por unos instantes, se me cortó la respiración y se me empañaron los ojos… ‘Uaaau, los estoy viendo, estoy con ellos, pensé…’”.  Mientras nos lo relata y mira de construir con palabras el momento, medio se estremece. Ante nuestra sonrisa empática, ella también sonríe, afirmativa: “Es así. Es emoción”.

Intentemos sintetizar lo que para ella es irresumible: primero impacto visual. Luego, sorpresa aspirada, pero, finalmente, inesperada. Empieza la observación y las sensaciones.

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


Sensaciones casi indescriptibles, fascinantes

Montse: “No imaginas cuántas cosas pasan por tu cabeza en ese instante… Supongo que a cada uno las suyas. Para mí, eso es un ‘ahí estamos nosotros, los humanos’. Ahí se evidencian conductas, tanto individuales como grupales, con las que te identificas. Su actitud es muy próxima a la humana y, en algunos casos, idéntica”.

Una familia, familia

Madres que se saben educadoras de los más chiquitines, que se complacen con la actividad de sus crías, que las alertan sobre posibles peligros, que reprueban ciertas actividades o que elevan la mirada al cielo como diciendo: ‘no tiene remedio, dejémosle hacer…’”

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


La gestación de una gorila dura ocho meses y medio, y normalmente pasan tres o cuatro años entre nacimientos. Las crías viven con sus madres otros tres o cuatro años. Las gorilas, a lo largo de su vida, tienen un promedio de cinco crías, el 30 % de las cuales no superará los 3,5 años de vida.

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.

 

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


Sobre los más chiquitines: “juguetean sin parar, escalan el cuerpo de sus madres, las abrazan. Orgullosos, parecen querer dejar claro: ‘ésta es mi mamá’. Provocan a sus compañeros y hermanos para acabar persiguiéndose el uno al otro o rodando como una croqueta entre las hierbas abrazados. En muchos casos, pura demostración de su energía juvenil al visitante. Es decir, nosotros. Acaban mirándote y preguntándote con los ojos: ‘¿te ha gustado?, pues aún tengo muchas más habilidades...’ E inician una nueva demostración. Su actitud, francamente entrañable, es similar a la de un niño o una niña cuando recibe invitados en su casa. Quiere ser el centro de atención y, al final, consigue lo que busca: la sonrisa del observador. Es una suma de gestos, miradas a los suyos y miradas a nosotros. Complicidad biológica y sensorial.”

Los gorilas suelen desplazarse a cuatro patas. Sus extremidades anteriores son más largas que las posteriores. Pueden llegar a medir hasta 2,5 m., y se asemejan a brazos, aunque también las utilizan como punto de apoyo para caminar.

Macho alfa. Espalda plateada  Autora: Montserrat Beltrán.
Macho alfa. Espalda plateada  Autora: Montserrat Beltrán.


El líder, el potente espalda plateada

“La faz negra, achatada y de protuberante mandíbula del líder del grupo, el macho alfa espalda plateada, con la penetrante mirada que transmiten sus ojos de color ámbar, nos permite, una vez más, reconocer nuestro origen, el más genuino, porque lo ves, lo constatas. Él macho está ahí, orgulloso y territorial”.

Un espalda plateada pesa entre 200 y 250 kg. Su altura ronda (más, menos) los 2 m.  Las hembras pesan aproximadamente la mitad que el macho. Al día, un espalda plateada puede llegar a ingerir hasta 30 kilos de comida. 

Por tanto, es mucho más voluminoso que nosotros. “Y eso impone, y mucho”, nos dice Montse; “pero compartimos con él un 98% de ADN y la complicidad radica básicamente en eso. Su comportamiento, tan próximo al humano, es sencillamente fascinante y te olvidas de su tamaño”.

Antes de llegar ahí, el visitante es advertido por los rangers, los guías del Parque, de que es probable que el macho realice una exhibición de poder para marcar límites. Una aproximación inesperada, un grito… Cualquier gesto de superioridad…; pero también se le dice que no suele pasar de ahí si la actitud del observador no es provocadora.

Autora: Montserrat Beltrán.
Autora: Montserrat Beltrán.


Los grupos de gorilas de montaña se desplazan a la orden del espalda plateada. Él es quien indica cuándo finaliza el tiempo de descanso en un llano concreto. Su jornada es diurna, más o menos de 08:00 a 18:00. Las familias, cada día, se desplazan decenas de kilómetros, en busca de alimento o del lugar que el espalda plateada considera idóneo para pasar la noche.

El espalda plateada, en su entorno controlado, es el rey. Más allá de este entorno, abordando el contexto, no conoce su real vulnerabilidad.

El frágil equilibrio entre extinción y supervivencia de los gorilas de montaña

El Parque Nacional de los Volcanes se creó en 1925 con el objetivo primordial de preservar la vulnerabilidad de la especie, acechada entonces por los cazadores furtivos que mercadeaban con sus cuerpos o partes de ellos. El censo de la especie descendía de forma estrepitosa.

Estos gorilas de montaña se han visto afectados también por guerra entre hutus y tutsis, el espantoso genocidio que destacó por la crueldad vecinal, en el que hutus y tutsis llegaron a descuartizarse unos a otros. Pasados 25 años de la muerte de más de 800.000 personas, Ruanda se considera ahora un país seguro para el visitante, una colectividad que lucha por cerrar las heridas de una barbarie sembrada durante décadas.

Foto Shutterstock
Foto Shutterstock.


La pérdida de hábitat a raíz de tala de árboles y explotación agraria de su terreno, precisamente por la voluntad de sus habitantes de reconstruir el país, es también una amenaza para el gorila de montaña que, sin medidas restrictivas, vería cómo su extensión se reduciría año tras año.

Acechando su supervivencia están también las enfermedades humanas, tales como el devastador ébola. El gobierno ruandés, entre otras medidas, obliga a un estricto control sobre todo aquel que quiera acceder al Parque y, a pesar de que el turismo es una fuente de ingresos muy importante para el país y busca animar a los visitantes a conocer la especie muy de cerca, las visitas a los gorilas son bastante restringidas. Se accede a los primates en grupos reducidos (unas 8 personas). Además, es necesaria una autorización oficial y el tiempo de estancia con ellos es de un máximo de una hora. En total, los visitantes diarios son unos 80.

Certificado
Certificado. Autora: Montserrat Beltrán.


Los efectos de la protección han pasado por muchas fases, pero actualmente, los datos documentales del Parque informan de que la continuidad de los gorilas de montaña ha pasado de un punto de frágil retorno a una cierta estabilidad numérica. El total actual en las montañas africanas es de unos 1.000 ejemplares. En los 100 km2 del Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda, vive aproximadamente una tercera parte de ellos.

Ranger de los Montes Virunga. Autora: Montserrat Beltrán
Ranger de los Montes Virunga. Foto Shutterstock.

Niños en Ruanda. Foto ShutterstockLos rangers juegan un papel muy importante en la conservación y protección del hábitat de los gorilas. Continuamente, patrullan la jungla para detectar trampas, cazadores furtivos y cualquier otro tipo de peligro para los gorilas, además de acompañar a los visitantes en sus expediciones.

Final feliz

A muchas de las reflexiones y consideraciones de este texto hemos llegado de la mano de nuestra guía, Montse que “es curioso”, nos cuenta para acabar, “vuelves a la civilización -en este caso a la humana- y sientes como la experiencia te ha enriquecido. Seguro que no te sientes cómo la admirada Dian Fossie, la antropóloga que censó y protegió a tantos y tantos gorilas para acabar muriendo donde acabamos de estar. Imposible que nuestra sensación se asemeje a la inmensidad de las que ella vivió. Pero nos sentimos felices. Ha sido una experiencia inolvidable, una vez más, un privilegio”.

Vistas desde los Montes Virunga. Autora: Montserrat Beltrán.
Vistas desde los Montes Virunga. 



Sobre Ruanda

Ruanda cuyo nombre oficial es República de Ruanda, es un país de África Oriental sin salida al mar. Limita con Uganda, Burundi, la República Democrática del Congo y Tanzania. Es un pequeño país ubicado en la región de los Grandes Lagos de África; conocido como las "nieblas de África", también por su fauna salvaje, principalmente por sus gorilas de montaña, por sus ciudades típicas y por los parques nacionales y parajes naturales que ofrece su paisaje montañoso. Su terreno fértil y montañoso que le da el título de "Tierra de las mil colinas" debe soportar las poblaciones más densas del continente africano. (Fuente Wikipedia)

Mapa situación Ruanda. Crédito Google
Mapa situación Ruanda. Crédito Google.

 

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