6 experiencias en la nieve y sin esquís en la Val d’Aran

Vie, 02/01/2019 - 09:37
Cinco experiencias familiares en la Val d’Aran y las Valls d'Àneu en la nieve y sin esquiar
Foto:Foment Torisme Val d'Aran
Raquetas, motos de nieve, trineos tirados por perros y caballos, baños, termas... y las Valls d'Aneu con la casa del oso pardo.

Las posibilidades de la Val d’Aran en invierno son infinitas. Más allá del esquí alpino en Baqueira Beret, una de las mejores estaciones del sur de Europa, la nieve que cubre sus pueblos y montañas milenarias ofrecen al visitante un amplio abanico de actividades capaces de hipnotizar a todos los miembros de la familia.

Desde los más adrenalínicos a los más románticos, hay oferta para todos los gustos. Aquí os proponemos seis formas de pasar unos días divertidos en la nieve de la Val d’Aran sin calzarse los esquís. Raquetas de nieve, motos de nieve, trineos de caballos o tirados por perros, baños y aguas termales o el descubrimiento del oso pardo en la vecina Vall d’Aneu, son solo algunas de las alternativas que ofrece la Val d’Aran.

Hay otras, como disfrutar de la gastronomía aranesa o del patrimonio y la cultura, así como el heliesquí, el esquí de fondo o el esquí de travesía, pero estas tres últimas ya suponen calzarse los esquís.

Foto:Foment Torisme Val d'Aran

1. Raquetas de nieve

Cuando los prados, caminos, montañas y valles están cubiertos por gruesas capas de nieve blanda o polvo, nada mejor que explorarlos sin hundirse y las raquetas de nieve son perfectas para ello. Este original medio de transporte de las regiones nevadas de América del Norte y Siberia, permite conocer, de día o de noche, rincones de la Val de Aran como Ruda, Unhola, Aiguamog, Arriu Malo o Montgarri.

El conocimiento del camino que se va a recorrer, mediante información previa y un mapa de la zona, que se pueden encontrar en las oficinas de turismo, será clave para realizar la actividad con éxito. Torisme de Aran ha elaborado un listados con rutas ordenadas por nivel y empresas que ofertan excursiones guiadas y alquiler de raquetas.

Foto:Foment Torisme Val d'Aran

Son itinerarios señalizados y por zonas más seguras en cuanto a riesgo de aludes, por algunos de los lugares más carismáticos y bellos del Valle. Su práctica es asequible a casi todos los públicos y resulta la actividad perfecta para los no esquiadores.

2. Trineo a caballo

Los trineos nórdicos tirados por caballos recuerdan en su forma al mágico mundo de Santa Claus, pero con la particularidad de que, en lugar de renos, la fuerza motor la llevan caballos autóctonos, de la raza hispano-bretona.

Sin ruidos, tan solo el tintineo de los cascabeles y el bello itinerario nevado del Pla de Beret, nos traslada a los paisajes siberianos de Doctor Zivago. Esta actividad que inició hace dos inviernos la Escuela Equitación d'Aran, es única en las estaciones de esquí españolas.

Foto:Foment Torisme Val d'Aran

3. Trineo con perros

Otro plan es descubrir la Val d’Aran en un trineo tirado por perros (mushing), como un verdadero explorador polar. El nerviosismo de los Huskys en los momentos previos a la salida de los trineos introducen ya al visitante en la emocionante sensación de la mejor aventura en Alaska.

Hay opciones para todos los gustos y bolsillos. El parking de Beret, Copos skicenter propone un paseo hasta Montagrri, con la posibilidad de degustar el menú invernal del refugio, compuesto por la gastronomía típica de la Val d'Aran y sus carnes a la brasa, hasta excursiones nocturnas de 14 km.

Montgarri Outdoor Experience tiene excursiones de hasta 4 kilómetros de recorrido en las que aprenderás a conducir tu propio trineo o te descubrirás paseando bajo la luz de la luna y disfrutarás de una velada inolvidable en el Refugio Amics de Montgarri.

Las actividades con trineos tirados por perros (mushing) se pueden hacer también con un trayecto de vuelta en motos de nieve, para combinar las dos experiencias en mismo itinerario.

4. Motos de nieve

De la tracción animal a la tracción mecánica, donde los más atrevidos podrán quemar adrenalina a ritmo de vértigo. Conducir una moto de nieve por los parajes más inexplorados de la Val d’Aran es una aventura inigualable.

No hacen falta permisos especiales, solamente la experiencia del guía que orientará al visitante por los itinerarios exclusivamente preparados para estos vehículos, y desarrollar así la actividad sin impactos sobre este sensible medio natural.

A tener en cuenta, como recomienda Banhs de Tredòs, que se trata de una actividad de conducción en alta montaña, por lo que tenéis que venir bien abrigados: guantes, pantalones, chaqueta y gafas de nieve.

Foto: Foment Torisme Val d'Aran

5. Termas y baños

La otra cara de la moneda de las infinitas posibilidades aranesas es su oferta de relax en plena naturaleza. Disfrutar de las diferentes termas y baños es sinónimo de un reconstituyente que te deja como nuevo.

Las Termas de la Baronía de Les, con sus aguas sulfurosas, nos ofrecen un circuito muy recomendable para pasar la tarde viendo como nieva mientras uno se baña en la piscina de agua caliente o se da un masaje.

Otra posibilidad se encuentra a 1740 metros y a unos kilómetros de la entrada al Parque Nacional de Aigüestortes, hablamos del Hotel balneario de montaña de Banhs de Tredòs, con una particularidad en invierno: los "baños" se rodean de nieve y la manera de llegar al Hotel es a través de motos de nieve que además son conducidas por los propios clientes.

El hotel se abastece de un manantial de agua termal que surge a 33ºC. Por su alto contenido en azufre y sulfobacterias estas aguas están especialmente indicadas para tratar afecciones dermatológicas, problemas articulares y respiratorios.

Foto: Casa de l’Ós Bru dels Pirineus

6. La casa del Oso

No es en la Val d’Aran, sino en la vecina Vall d’Aneu, pero bien merece conocer este invierno la Casa del Oso Pardo de los Pirineos, en Isil (Alt Àneu, Pallars Sobirà). Es un proyecto de la Asociación Casa del OSO Bru los Pirineos, formada por la EMD de Isil y Alòs y la Fundación Oso Pardo, y cuenta con el apoyo de la Generalitat de Cataluña. El centro de interpretación del oso, único en Cataluña, se ubica en la Casa sastrería. Cuenta con cuatro plantas hábiles, de las cuales tres están dedicadas al oso pardo de los Pirineos.

La Asociación Casa del Oso Pardo de los Pirineos es la encargada de gestionar el centro, que fue inaugurado en 2012. Además, diferentes miembros de la asociación participan en planes europeos para la convivencia entre el oso, las personas y el entorno como el PirosLife, y desarrollan proyectos educativos relacionados con este plantígrado.

Nos despedimos de la Val d’Aran sin haber esquiado en ninguna de sus modalidades, pero habiéndolo pasado como enanos en la nieve, activos y descansados. En la página Web oficial de Val d’Aran encontrarás toda la oferta invernal de este hermoso valle.

 

 

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